por ahora no quiero ser inmigrante.
Desde que empezó la carrera hacia el poder por parte del PP y el PSOE y en mucha menor medida la IU, se han hecho propuestas exuberantes y con chequera abierta, con el fin de "intentar" mejorar la calidad de vida de los españoles y españolas; sin embargo cuando se toca un tema polémico y delicado como es la inmigración se producen situaciones de enfrentamiento entre políticos y la sociedad civil.
Para la gente que somos inmigrante, nos damos cuenta que aun no somos un porcentaje a tomar en cuenta como activo votante, sin embargo ante este tipo de situaciones y por nuestra propia condición de inmigrantes produce sensaciones de temor e inestabilidad sobre nuestra permanencia; a pesar de que nosotros mismos sabemos que cotizamos, pagamos impuestos y sostenemos 1 millón de pensiones, sin embargo, ante cualquier iniciativa de política publica somos población vulnerable y manipulable, y con este comentario no quiero caer en el "victimismo social" como se puede pretender interpretar.
Los términos "expulsión", "contratos de integración" y el ser "fichado" al ingresar a Europa, nos permite reflexionar que aun el sistema español y Europeo no tiene claridad en determinar una política clara de inmigración, mas si en seguridad. Existen humanos intentos por contratar servicios en origen en Latinoamérica, África y Este, pero que no determina disminuir el ingreso de personas irregulares.
Si nos ponemos a pensar en la gente latina o africana que tiene un familiar en Europa, ténganlo por seguro que siempre tendrán la intención de querer venir para cumplir su sueño de emigrar y en esto tiene mucho de responsabilidad los países gobernantes y mucho mas aun los países ricos en tratar de mejorar su ayuda oficial al desarrollo, porque desde ya se han aprovechado y seguirán haciéndolo del recurso humano y natural de estos países.
Podemos lograr que dejen de existir "guetos" o grupos cerrados de gente inmigrante, si logramos adecuar leyes a favor de la participación y la co-responsabilidad en sistemas que permitan su cambio de actitud y los encuentros de culturas, y en eso debe existir una sensibilidad mutua de la sociedad civil española y de la comunidad inmigrante hacia el cambio.


